Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad






descargar 334.64 Kb.
títuloCrónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad
página6/15
fecha de publicación10.06.2015
tamaño334.64 Kb.
tipoDocumentos
h.exam-10.com > Historia > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

La Vida Comunitaria
(Las "villas" a principios de 1900).



Aunque existieron tres villas, en la práctica hubo dos núcleos comunitarios, que en muchas oportunidades aparecen encontrados; el del Pueblo Viejo, representado por la Villa Altube que extendió su influencia sobre un sector de Villa Germano y las cercanías de la avenida San Fernando, y el Pueblo Nuevo, que era Villa Iglesias. entre uno y otro lugar existió una abierta rivalidad pueblerina.

Las diferencias entre uno y otro espacio, se simbolizan claramente en la disposición del entramado urbano: ambas villas estaban separadas por un límite doble: el de las vías del ferrocarril, y el del Camino de San Fernando a Rodriguez. Además existía una distancia geográfica que volvía más dificil el encuentro: trasladarse de un sitio a otro aunque fueran 7 u 8 cuadras, era bastante para definir un límite. Tal vez la ausencia de una iglesia céntrica en Villa Altube y la existencia de dos escuelas a partir de 1910, hayan contribuido también a mantener las diferencias entre los dos sectores del pueblo.

La Cantidad de habitantes, que había crecido enormemente entre 1895 -Segundo Censo Nacional- y 1914 -Tercer Censo Nacional- era también otro motivo para las diferencias. En Villa Altube y su área de influencia se concentraban los pobladores más antiguos, en cambio, Villa Iglesias era un importante atractivo para los que recién llegaban; pero el hecho de que en ambas villas existieran terrenos baldíos fomentó la competencia para atraer nuevos vecinos.

Sin embargo, Villa Altube era sinónimo de José C. Paz: las mismas denominaciones de "Pueblo Nuevo" y "Pueblo Viejo" daban a entender esta situación de primacía de la primer villa de José CV. Paz. Una serie de circunstancias le habían permitido convertirse en el eje por el que atravesaba la vida comunitaria de todo el pueblo, venciendo la tendencia a la dispersión que se podía producir. Villa Altube era, al momento de realizarse el censo de 1914, el centro a partir del cual se irradiaba la sociebilidad de José C. Paz. A partir de ese año, ese centro cobró aún mayor importancia.

Héctor Mario Segura Salas

(de su libro: "Historia de José C. Paz" Edición de la "Comisión del Centenario" agosto 1998, páginas 43 al 45).

Las Romerías Populares
en José C. Paz



Las celebraciones llamadas "Romerías", una costumbre española tuvieron mucho éxito en los primeros años de vida de la naciente localidad.

Surge la pregunta: ¿qué serían las romerías?. Buscando en el diccionario, encontramos: "Fiesta popular que con meriendas, bailes, etc., se celebra en el campo inmediato a alguna ermita o santuario el día de la festividad religiosa del lugar".

En Villa Altube, pueblo de Arroyo Pinazo, los días 7, 8 y 9 de febrero de 1911 se organizaron las primeras "Romerías Españolas". Que fueron fiestas populares, pero no organizadas en el día de la festividad religiosa del lugar. José C. Paz en esos años no tenía templo, solo se había colocado la piedra fundamental de la Iglesia. Además, cada año, se fueron realizando en distintas fechas.

La iniciativa fue de don José Altube, quien encontró rápida respuesta entre familiares, amigos y vecinos.

Comisiones


Cada año se formaron comisiones de caballeros y damas. La comisión de caballeros se dedicaba a la preparación, convocatoria y armado de las instalaciones necesarias, también atendían los distintos puestos de juego. Esta comisión siempre estuvo presidida por don José Altube e integrada, entre otros, por: Juan B. Altube, Juan F. Mercadal, Vicente Altube, Félix Echeveste, Santiago Altube, Bernardo Etchart, Antonio Capurro, Cándido Astinza, Lorenzo Díaz, Enrique Capurro, Pedro Belategui, Ricardo Jacod, Santiago Galuya, Justo Zaldo, Francisco Daneri, Bartolomé Arballo, José Tropea, Rafael Cevedo, Ramón Puigvert, Heraldo Mojoli y Ramón Prats.



La Comisión de damas atendía el bazar y la venta de rifas. Está comisión fue presidida por doña Eulogia Altube de Altube, e integradas, entre otras, por: Ana Altube de Etchart, Emilia Altube de Mercadal, María T. Altube, María Altube de Echeveste, Sara Echevarría, Emma O. de Irigoin, María Echeveste, Flora Echevarría de Altube, Ignacia Echeveste, Catalina Buzzini, Otelminda y Carmen Ponce de León, Juanita, Elvira, Gabriela, Ana María y Elisa Altube, María A., Isabel y Lucía Altube, Alejandrina Belhart, Aída Altimpergher, Rosa Buzzini, Juana y Amada Rebuffo y Juana Maggiolo.

En las romerías de 1915, se formaron dos comisiones de caballeros. Una para los trabajos de iniciación, arreglos y atender las diferentes instalaciones y juegos, presidida por Juan F. Mercadal, e integrada por: Vicente Altube, Ramón Puigvert, Salvador Maggiolo, Antonio Capurro, Pedro Belategui, Alfredo Ponce de León y Rafael Cevedo. Y otra para la inspección, orden y representación, presidida por José Altube, e integrada por Juan B. Altube, Santiago Altube, Bernardo Etchart, Ramón Prats, Santiago Galuya y Félix Echeveste.

Programa


La Comisión organizadora editaba volantes con el programa para invitar a la población a los distintos festejos. Dichos volantes eran exhibidos en los comercios locales y en los pueblos vecinos.

Durante los días que duraban las romerías se repetía el mismo programa:

Cada mañana a la salida del sol, se anunciaban los festejos mediante salva de bombas y cohetes de estruendos. Luego, a la 7 de la mañana el conjunto de gaitas y dulzainas, contratado especialmente en la Capital, recorrían las calles del pueblo "haciendo oír las mejores piezas de su repertorio".

A las 3 de la tarde, se hacía la apertura de las Romerías y del Bazar, comenzando así la venta de rifas, cédulas y medallas. Amenizaba esta apertura la banda de música, disparando nuevamente bombas y cohetes.

A las 4 comenzaba el "Gran baile" en la carpa popular y en los "corros" que se formarán. La carpa estaba instalada en la plaza, y "los corros" eran espacios circulares para danzar cercados por la misma gente. Al mismo tiempo daba comienzo a los distintos juegos y diversiones: palo jabonado, tiro al blanco, calesitas, carrera pedestre, carrera de embolsados, juego de la olla, marco de estacas.

A las 9 de la noche, nuevamente disparos de bombas, cohetes de colores y suelta de globos, continuando los bailes y diversiones hasta la 1 p.m.

En la última noche, a las 12,00 p.m., se sorteaban las rifas.

Este programa se iba repitiendo en cada nueva edición de las romerías, con algunos agregados:

En 1914, se incorpora a los festejos el "Cuadro Filodramático" del Centro Juventud de Artesanos, representando las obras teatrales: "Alta Mar", "Se alquila una pieza" y "Los cohetes", bajo la dirección de Rafael Cevedo y con la participación de Ramón Puigvert, Justo y Vicente Altube, Sinesio Belhart, Lidia Prodi.

También, en este mismo año, al contar el pueblo con diario local, se pudo invitar y dar a conocer el programa a través del periódico "El Progreso".

En este año fueron agraciados con la rifa el Nº 404 con una máquina de coser; el 257 con un juego de loza y el 221 con una lámpara de colgar.

En 1915, al estar radicado en José C. Paz el fotógrafo Luis Ravera instalará en la Romería una "galería fotográfica".

En este mismo año, al coincidir el primer día con el sábado santo, dieron comienzo los festejos a las 10,00 horas con la salva de bombas y cohetes de estruendos, al mismo tiempo el conjunto de gaitas y dulzainas comenzaba a recorrer las calles del pueblo.

Todos estos festejos generaban un movimiento de dinero de importancia para esos años. Mirando los balances de 1915, en la carpa de bebidas ingresaron $ 347,80; en los bailes populares $ 191,50; en el bazar rifa $ 377,60; en los juegos: $ 391,59 en el tiro de botellas, $ 97,00 en el tiro de flecha, $ 50,90 en el tiro de bochas, $ 45,00 en la calesita. Finalizada las Romerías, cada año la Comisión daba a conocer a la población el balance, poniendo a disposición todos los comprobantes. La Comisión, además, hacía acuñar cada año medallas alegóricas, para perpetuar estas celebraciones.

Ediciones


Después de la primera edición en enero de 1911, se realizó la segunda los días 20, 21 y 22 de diciembre de 1911 que paso a llamarse "Romería Populares".

Se realizan otras ediciones el 22, 23, 24 y 25 de diciembre de 1912; el 7, 8 y 9 de febrero de 1914 y a pedido de la concurrencia se prolongaron por dos días más. En 1915 estaban programadas para el 3, 4 y 5 de abril, debiéndose postergar por mal tiempo. Se realizaron los días 10, 11 y 12 y por el éxito alcanzado continuaron los días 17 y 18 de abril.

Las Romerías de 1915, pondrán fin a estos festejos populares. Debido a la Primera Guerra Mundial se decide no realizarlas mientras dure el conflicto.

Realmente estas Romerías fueron una fiesta popular. La población embanderaba los edificios y las casas para realzar el clima de fiesta. La gente acudía en familia pues había entretenimientos para todos: chicos, grandes, hombres y mujeres. Era una fiesta para todo el pueblo pues acudían de todos los extractos sociales.

No solo concurrían de José C. Paz, también venían de los pueblos vecinos: San Miguel, Derqui, Pilar, Del Viso, Cuartel V. Incluso se pedía a la Empresa Ferrocarril al Pacifico que hiciera correr algún tren hacía Derqui y Pilar después de las 12 de la noche, para que pudieran volver los romeros. La Empresa accedía a dicho pedido poniendo a disposición de los viajeros el tren Nº 271, que partía de la estación local a la 1,07 de la madrugada. Para los que querían volver a casa más temprano, partía un tren a las 10,47 p.m.

Están guardados en mi memoria los recuerdos que me contara mi abuela:

"La Romerías eran toda una fiesta, nos vestíamos con lo mejor que teníamos, sacábamos a relucir los mantones que habíamos traído de España y nos íbamos hasta la plaza de Pueblo Viejo. Era todo un gentío alrededor, cantos, bailes, gaitas, juegos, alegría Ahí bailábamos la jota y don José Altube nos daba unos duros para dulces"

En 1918, finalizado ya el conflicto bélico, y habiendo fallecido don José Altube, se vuelven a realizar las romerías, ahora por iniciativa de Justo Zaldo. Por un aviso del diario "El Progreso" el 24 de noviembre de 1918 se desprende que ya no son las Romerías celebradas hasta 1915

Alberto Julio FERNANDEZ
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

similar:

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconCRÓnicas. José alejandro castañO

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconSixto José Paz Wells

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconTratado de paz entre España y Estados Unidos (1898). Paz de París

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconEs el centro de la ciudad fundado en 1776, que guarda y muestra la...

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconHistoria de la Filosofía/ José Luis Herrera/ ies josé Hierro

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad icon1 voltaire, Nuevas consideraciones sobre la historia; El Siglo de...

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconSeñores: D. Mariano Zuaznavar. D. Juan Aguirreche. D. José Agote....

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconMÁster en literaturas hispánicas: «arte, historia y sociedad»

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad iconEspacio de la historia y de la sociedad vasca: un proyecto nacional

Crónicas de la Historia de José C. Paz Costumbres y Sociedad icon13 transformaciones sociales. Crecimiento demográfico. De la sociedad...






© 2015
contactos
h.exam-10.com