Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española






descargar 32.02 Kb.
títuloCreciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española
fecha de publicación31.05.2015
tamaño32.02 Kb.
tipoDocumentos
h.exam-10.com > Literatura > Documentos
TEMA 6. EL REINADO DE ALFONSO XIII. LA CRISIS DE LA RESTAURACIÓN (1902 – 1923)
Durante el último cuarto del siglo XIX, el sistema de la Restauración consiguió que España viviera una época de estabilidad alejando el intervencionismo militar y superando las convulsiones del sexenio revolucionario. Sin embargo, ya en el siglo XX, se produjo un creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española. Cada vez fueron más y mayores las fuerzas políticas que el sistema canovista no era capaz de integrar y que reclamaban una reforma o una sustitución del sistema. Ante esta situación política y social, el sistema de la Restauración se mostrará como una construcción artificial cada vez más alejada de la España real.
Causas de la crisis del sistema de la Restauración

El Reinado de Alfonso XIII, inaugurado el 17 de mayo de 1902 al cumplir éste 16 años, coincide con la etapa de crisis de la Restauración implantada en 1876. Tras el desastre colonial del 9, se apoderó de gran parte de la clase política e intelectual un sentimiento «regeneracionista», la necesidad de introducir reformas para modernizar y legitimar las instituciones, en este momento muy desprestigiadas, como señala Joaquín Costa en Oligarquía y caciquismo como forma actual de gobierno en España, publicada en 1902.
A este deseo “regeneracionista” podemos añadir otras causas de esta crisis: las rupturas en los partidos políticos turnistas, el intervencionismo del rey, la movilización del electorado contra el caciquismo y los cambios en la sociedad española, más urbana e industrial (La “España real” frente a la “España oficial”, como señaló Ortega y Gasset). Un ejemplo de esta situación se da en Cataluña, donde el nacionalismo, el obrerismo o el republicanismo se desarrollan con fuerza: Solidaridad Catalana vence en las elecciones de 1907, en parte como protesta por la intromisión del ejército (incidente del Cu-Cut).
PROYECTOS DEL REGENERACIONISMO POLÍTICO (1902 – 1914)

Hasta al propio sistema llegó esta idea de “regeneracionismo”: el moderado Maura lanzó la llamada “revolución desde arriba”, modernizadora y anticaciquil, para intentar llegar a lo que llamaba “la sana mayoría silenciosa de la sociedad”, que rechazaría así las tendencias extremas. Hay una nueva Ley electoral y se intenta la reforma de la Administración, pero en 1909 se producen en Barcelona los graves incidentes de la “Semana Trágica”, una sublevación anticolonial, antimilitar y anticlerical respuesta a la llamada a los reservistas a la guerra de Marruecos. La dura represión – en la que destaca el fusilamiento del pedagogo Ferrer y Guardia- provoca la caída de Maura.

El liberal Canalejas, entre 1910 y 1912, intentó otro programa de reformas, en las que destacan la supresión del impuesto de consumo, la Ley del candado para limitar el poder de las órdenes religiosas, y La Ley de reclutamiento, que llamaba a filas a todos los ciudadanos en caso de guerra. Su asesinato por un anarquista en noviembre de 1912 puso fin al último gran intento de renovación del sistema “desde dentro”.
LA CRISIS DEL PARLAMENTARISMO (1914 – 1923)

A partir de 1913, el panorama político se complicó. Los dos partidos dinásticos

acabaron de descomponerse escindiéndose en grupos parlamentarios que competían entre sí. La nacionalista Lliga Regionalista de Prat de la Riba y Francesc Cambó logra que el gobierno apruebe en 1914 la creación de la Mancomunitat de Catalunya. Mención aparte merecen los partidos obreros representados por el socialismo y el anarquismo, y, en cierta medida, también por el republicanismo: por primera vez un líder socialista, Pablo Iglesias, consigue escaño al Parlamento. La sólida implantación del anarquismo se ve en la creación en 1910 de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).
En verano de 1914 estalla la Primera Guerra Mundial. A pesar de que el gobierno español adoptó ante el conflicto mundial una posición neutral, la opinión pública se dividió en dos bandos irreconciliables, aliadófilos y germanófilos. España aprovechó su neutralidad para abastecer a las potencias beligerantes, lo que produjo una rápida y espectacular expansión comercial e industrial que generó inmensos beneficios para la elite financiera y empresarial. En cambio, la mayoría de la población, y sobre todo la masa obrera, vio descender drásticamente su nivel de vida debido a la escalada vertiginosa de los precios y a una importante crisis de subsistencias , motivadas sobre todo porque los productos españoles se vendían en los mercados de los países beligerantes. Todo ello agravó la agitación y protesta obreras, con un incremento notable de las huelgas y un gran crecimiento de las organizaciones proletarias.
En 1917 – año también clave en la Gran Guerra- se produce una triple crisis:

- Los militares, sobre todo los mandos medios e inferiores, vieron también muy deteriorada su capacidad adquisitiva como consecuencia de la inflación y crearon unas Juntas de Defensa que protestaban contra los ascensos por méritos de guerra (Marruecos) y por la situación económica del ejército, desafiando al gobierno al negarse a acatar la orden de disolverse.

- La crisis parlamentaria se produce porque la Lliga Regionalista de Cambó creyó llegado el momento de emprender un cambio político en sentido federal y, ante la negativa del gobierno a abrir las Cortes, convocó en Barcelona una Asamblea de Parlamentarios para exigir una reforma de la Constitución que limitase las prerrogativas del rey, democratizase las Cortes y descentralizara el Estado. Allí participaron otros partidos contrarios a la Restauración

- En el mes de agosto estalla una huelga general liderada por los socialistas.
El desafío simultáneo en tres frentes -movimiento obrero, Juntas de Defensa y

Asamblea de Parlamentarios- que, además, parecían poder llegar a entenderse, supuso una grave amenaza para la estabilidad y supervivencia de la monarquía. Pero el presidente, Eduardo Dato, sembró la división entre las diversas fuerzas antigubernamentales. Cedió ante las Juntas militares y consiguió el apoyo de Cambó contra los obreros


Nuevos factores de crisis

Entre 1917 y 1923 se sucedieron innumerables gobiernos, muchos de ellos de concentración o coalición, que duraban poco tiempo, a veces ni siquiera un mes, incapaces de renovar el sistema político o dar estabilidad al régimen. Todas las fuerzas políticas, y no sólo las dinásticas, sufrieron escisiones y fuertes rivalidades internas que las debilitaron.

Los problemas se acumulaban: los regionalismos y, en concreto, la «cuestión catalana», es decir, la necesidad de abordar el tema de la autonomía para Cataluña, o la creciente conflictividad obrera, con huelgas como la de La Canadiense -la compañía que suministraba electricidad a Barcelona- de 1919, la más importante de la historia sindical española. El éxito de la revolución rusa aumentó en la clase obrera española la expectativa de una pronta revolución, lo que, junto con la gran recesión económica de la posguerra mundial, contribuyeron a radicalizar las posturas del proletariado. Entre 1919 y 1921 hubo tres años de agitación social y laboral ininterrumpida en Andalucía conocidos como «el trienio bolchevique». Barcelona tuvo en esos mismos años el índice de huelgas más alto de toda Europa occidental.

La represión huelguística no redujo los conflictos sociales sino que, por el contrario, dio alas a los sectores extremistas en un clima de creciente crispación social. La patronal optó por una línea dura de despidos y cierre de fábricas (lock-out) y por el recurso al pistolerismo. La CNT responde también con métodos violentos. Los atentados se hicieron habituales y costaron la vida a personajes tan significativos como el jefe del gobierno, Eduardo Dato, en 1921, a Salvador Seguí, principal dirigente del anarcosindicalismo moderado, o el arzobispo de Zaragoza, cardenal Soldevilla, en 1923. La represión del Estado también es importante, como la aplicación de la Ley de fugas, es decir, el asesinato de los sindicalistas detenidos con la excusa de que trataban de escapar.

Por si todo esto fuera poco, a los problemas nacionalista y obrero se sumó un nuevo y angustioso conflicto, el de Marruecos. La colonización del norte de Marruecos se convirtió para España en una agobiante carga con unos costes en vidas humanas y dinero muy superiores a los beneficios económicos. El origen de la cuestión marroquí se remonta a la Conferencia de Algeciras (1906) y el tratado hispano-francés de 1912 que establecieron el protectorado de España y Francia sobre Marruecos. La zona española era un territorio pobre y montañoso habitado por tribus indómitas –las kabilas, pero el gobierno de Maura y el ejército (en especial los llamados africanistas) se plantearon la conquista del Rif como una cuestión de honor y prestigio nacional que permitiera olvidar a la opinión pública el desastre del 98.

En julio de 1921 se produce una rebelión generalizada de las cabilas rifeñas unidas

bajo el liderazgo de Abd El-Krim. Annual fue sólo un destacado episodio del desastre, que produjo un elevadísimo número de bajas (unas 10.000) y evidenció la ineficacia, desorganización y corrupción del ejército español. Desde entonces, la cuestión de Marruecos se convirtió en una pesadilla que envenenó la vida nacional y acabó siendo una de las principales causas de la destrucción del régimen parlamentario liberal. Los debates sobre las responsabilidades del desastre (investigadas en el expediente Picasso) situaron al ejército, muy sensible a las críticas de que era objeto, en una posición de abierta hostilidad contra el sistema. La impopularidad de la guerra enfrentó también a las clases populares contra el sistema político.

EL FIN DEL SISTEMA PARLAMENTARIO DE LA RESTAURACIÓN. DEBATE HISTORIOGRÁFICO

El último gobierno constitucional, constituido en diciembre de 1922, un gobierno de concentración liberal, trató de introducir reformas democratizadoras e intentó en Marruecos una nueva política (gobierno civil en el Protectorado, recuperación de prisioneros de guerra). El ejército consideró esta política una afrenta a su honor. También la Iglesia se opuso a la política religiosa de libertad de cultos. La presión de instituciones tan influyentes en la vida pública como el ejército o la Iglesia era demasiado fuerte y el gobierno demasiado débil para acometer la imprescindible tarea de transformar el sistema. Son muchos los historiadores que creen que este gobierno, como los anteriores, hubiera sido incapaz de introducir las necesarias reformas para modernizar el país. Otros, sin embargo, sostienen que las cosas habían empezado a cambiar con aquel último gobierno de la monarquía constitucional de tal modo que el golpe de Primo de Rivera, en septiembre de 1923, no vino a «rematar a un cuerpo enfermo», como aseguró el dictador, sino a «estrangular a un recién nacido», según la conocida frase del historiador británico Raymond Carr.

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconEl bipartidismo en colombia: una historia de violencia y conflictos...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconResumen: Miguel Delibes, ocupa un espacio especial en la Literatura...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconV coloquio de la sociedad de literatura española del siglo XIX

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconEl graffiti del origen estadounidense: su llegada a España y sus...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconPosgrado Oficial en Lengua Española y Literatura

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconPosgrado Oficial en Lengua Española y Literatura

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconResumen En los últimos años asistimos a un creciente interés entre...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española icon1812. Año en el que las Cortes de Cádiz aprobaron la primera constitución...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconLa Guerra Civil Española fue un conflicto social, político y militar...
«severo golpe» y temió por la hegemonía eclesiástica en la nación. Desde este momento las diferencias entre la jerarquía eclesiástica...

Creciente desajuste entre el bipartidismo oficial del régimen y el pluripartidismo de la sociedad española iconLa población de entre 45 y 64 AÑos toma el relevo en la digitalización...






© 2015
contactos
h.exam-10.com