La curacion esenia






descargar 0.82 Mb.
títuloLa curacion esenia
página3/20
fecha de publicación28.05.2015
tamaño0.82 Mb.
tipoDocumentos
h.exam-10.com > Derecho > Documentos
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20

AGUA DELATORIA

Alguno se quedará un poco perplejo por el titulo de este apartado “agua delatora".

Ciertamente el agua tiene muchas propiedades y este adjetivo parece un poco extraño, pero ciertamente no es menos eficaz . Veamos: Decíamos que los esenios eran los depositarios de un conocimiento iniciático inmenso que no solo lo habían adquirido por su elevación o gnosis realizada en sus vidas, sino por ser portadores de un saber entregado por los iniciados egipcios de los templos de Isis y Osiris a Moisés, siendo éste el que entregó dicha sabiduría y ritual a esta casta de sacerdotes que se asentaron a las orillas del mar Muerto.

De dicha tradición se desprende un método para investigar las posibles infidelidades de las mujeres de Israel. A falta de un "detector de mentiras” y conocida por todos la fobia y el machismo que los judíos parecían mostrar por las mujeres de entonces, optaron por una fórmula que al parecer dio 1os resultados apetecidos detectando a la adúltera que no confesaba su pecado. Ni qué decir tiene que estas mujeres cogidas en falta sufrían uno de 1os tormentos más sanguinarios “ el apedreamiento". No incidiremos en la calificación del delito en sí ni en su plano moral hay que tener en cuenta el contexto y la época de los hechos, pero si abundaremos en esa cualidad del agua que sabiamente administrada por un iniciado o sacerdote, era capaz de detectar los pecados y las cosas mejor ocultadas de la mujer.
Veamos el pasaje bíblico correspondiente :

Una bruja en la prueba del agua (grabado Inglés del siglo XVII.)

" Habló Yavé a Moisés diciendo: “Habla a los hijos de Israel y diles: Si la mujer de uno fornicare y le fuese infiel, durmiendo con otro y en concúbito de semen, sin que haya podido verlo el marido ni haya testigos, por no haber sido hallada en el lecho, y se apoderase del marido el espíritu de los celos y tuviese celos de ella, háyase ella manchado en realidad o no se haya manchado, la llevará al sacerdote, y ofrecerá por ella una oblación de la décima parte de un "efá" de harina de cebada sin derramar aceite sobre ella ni poner encima incienso , porque es "minjá" de celos, " minjá" de memoria para traer el pecado a la memoria. El sacerdote hará que se acerque y se esté ante Yavé; tomará del agua santa en una vasija de barro, y cogiendo un poco de la tierra del suelo del tabernáculo, la echará en el agua. Luego, el sacerdote, haciendo estar a la mujer ante Yavé, la descubrirá la cabeza y le pondrá en las manos la "minjá" de la memoria. La minjá" de los celos, teniendo él en la mano el agua amarga de la maldición, y la conjurará, diciendo: "Si no ha dormido contigo ninguno y si no te has descarriado, contaminándote y siendo infiel a tu marido, indemne seas del agua amarga de la maldición; pero si te descarriaste y fornicaste infiel a tu marido, contaminándote y durmiendo con otro (aquí el sacerdote la conjurará con el juramento de execración, diciendo): Hágate Yavé maldición y execración en medio de tu pueblo y séquense tus muslos e hínchese tu vientre, entro esta agua de maldición en tus entrañas para hacer que tu vientre se hinche y se pudran tus muslos". La mujer contestará: Amén, amén. El sacerdote escribirá estas maldiciones en una hoja, y la diluirá en el agua amarga, y hará beber a la mujer el agua amarga de la maldición. Luego tomará de la mano de la mujer la "minjá" de los celos y la agitará ante Yavé y la llevará al altar; y tomando un puñado de la ofrenda de memoria, lo quemará en el altar, haciendo después beber el agua a la mujer. Darále a beber el agua; y si se hubiera contaminado, siendo infiel a su marido, el agua de maldición entrará en ella con su amargura , se le hinchara el vientre, se le secarán los muslos, y será maldición en medio de su pueblo. Sí, por el contrario , no se contaminó y es pura, quedará ilesa y será fecunda. Esta es la ley de los celos, para cuando una mujer haya sido infiel a su marido y se haya contaminado, o que el espíritu de los celos se haya apoderado de su marido y tenga celos de ella; presentará a su mujer ante Yavé, y el sacerdote hará con ella cuanto esta ley se prescribe. Así el marido quedará libre de culpa y la mujer llevará sobre si su pecado".

De este capítulo podemos deducir que el agua administrada de una u otra manera puede sanar, ¡pero ojo! También puede matar, como en el caso de la adúltera que hemos hecho mención.

Veréis que cuando un agua está psiquizada o cargada por la energía del bien puede hacer esta función en el organismo del ser que la toma. Se requiere por tanto que el oficiante o “cargador del agua` esté en estado de total pureza, y que el paciente sea limpio en sus intenciones y franco en sus culpas, para que el el agua tenga todo el poder terapeutico. Pero como decimos, esto será materia de la parte práctica­
AGUA Y VIDENCIA

Aquí solamente quiero hacer una referencia a un elemento que forma parte de todas las culturas; me refiero al agua como espejo de la proyección psíquica del vidente. Quizás el agua cristalina de un charco fue el primer espejo donde el ser humano se miró y siguiendo esa costumbre y a fuerza de mirar, algunos fueron capaces de ver más allá de sus propias facciones y de las figuras reflejadas de los que les acompañaban. Pudieron por tanto expresar las dotes psíquicas con las que algunos han sido dotados, y ese charco o vaso de agua pudo y puede hoy en día ser una cámara de rayos X transmisora de fluídos, televisión, etc, etc ... ¿Quién no ha visto una película con una bruja mirando en un recipiente de agua o a un sanador observando el. líquido para localizar la enfermedad? Por consiguiente, el agua puede ser una de las técnicas lilas avanzadas si el hombre que la mira sabe ver con los ojos del espíritu.
AGUA E HIGIENE

Resulta evidente que la higiene es el primer fin del agua. Esto que no deja de ser obvio para nosotros no lo era para los antiguos, y se daba el caso que se bañaban muy pocas veces, haciéndose depositarios de inmundicias, y virus que su primitiva cultura no podía conocer. Las recomendaciones a los lavatorios en el Antiguo Testamento son numerosas no las transcribiremos aquí, pero sí haremos mención a la necesidad de elevar a "dogmático o ritual" lo que debería haber sido una práctica para los judíos. Es decir, el lavado por dentro y por fuera en forma periódica. Esto lo hacían los esenios, pero mezclado con cierta ritología, no tanto por el valor higiénico del propio agua, sino por el elemento mágico que llevaba aparejado el baño total o bautismo que practicara Juan el Bautista, que no se limitaba a arrojar sobre la cabeza el líquido sino que metía al iniciado en el fondo cubriéndole entero.

En la Edad Media proliferaban los perfumes capaces de quitar el mal olor del cuerpo, pero se reiteraban en la falta de higiene, precisamente las grandes pestes de esa época fueron la mayor expresión de su falta de limpieza. Como profilaxis todos debemos de bañarnos a diario así como debemos limpiar nuestro organismo interno mediante la ingestión del agua que luego explicaremos.
LEYES NATURALES

Los esenios se encontraban esparcidos en pequeñas comunidades por las riberas del Mar Muerto, en Engadi y Monte Carmelo, así como en los confines de dicho mar por el Sur, incluso algunos monjes optaron por pasar a la otra orilla. Había cierta línea radical, mitad monjes, mitad soldados, que ocupaba zonas estratégicas casi inaccesibles; otra facción o corriente más tolerante , se ubicaba más próxima a los lugares habitados aunque siempre aislándose de la tendencia social y de las costumbres que según ellos eran corruptas. Para unos el matrimonio era algo poco menos que pecaminoso pues el concepto de la mujer era francamente vejatorio. A este respecto y a modo de cuña anecdótica deseo transcribir esta sátira a la mujer encontrada en los “Documentos del Mar Muerto”, a fin de que os hagáis una idea y os situéis en la forma fanática de aquella secta:

“ La mujer no hace otra cosa que decir tonterías, constantemente está a la búsqueda de locuras, afila las palabras de su boca, propaga la difamación, trata de hacer errar a la comunidad con sus burlas. Su corazón maquina engaños, sus riñones insidias, sus ojos están contaminados de iniquidad, sus manos bajan hasta la fosa, sus pies descienden al fondo cuando se trata de cometer iniquidad y moverse para cometer delitos. Sus razones son tenebrosas, abundancia de culpas debajo de sus faldas, Sus vestidos, sus velos son sombras crepusculares y sus joyas son llagas abiertas; sus almohadones son lechos de corrupción, sus senos, fosas profundas. y sus habitaciones albergues tenebrosos. En las pupilas de la noche están sus divanes, sobre tenebrosas cavilaciones se tiende a reposar, se detiene en las reticencias y simulaciones. Su herencia está en los hornos eternos y no en medio de los que están vestidos de esplendor. Ella es el principio de todo camino de iniquidad, todos los que se le entregan quedarán arruinados. Porque sus senderos son caminos de muerte; sus vías, carreteras de pecado sus pistas para la perdición en la iniquidad. Sus calzadas llevan a la infidelidad pecaminosa, sus portones son entradas Á la muerte, y por la entrada de su casa se entra también al Sheol.

Todos los que la frecuentan no regresarán , todos los que participan de su herencia descenderán a la fosa. Ella se pone al acecho. Se pone máscaras en las plazas de la ciudad, se coloca a las puertas de los suburbios. Nadie la puede hacer desistir de su continua fornicación. Sus ojos escudriñan aquí y allá. Mueve con frivolidad sus ojos, cuándo el hombre justo se le aproxima o un rico. Luego se dispone a hacerlo caer. Trata de hacer desviarse a los rectos, de impedir a los elegidos de la justicia, que no observen los preceptos. Procura que se comporten con ligereza los que estaban bien asentados y desviar de lo establecido a los que eran buenos observantes. Busca separar de Dios a los humildes, desviar sus pasos de los senderos de la justicia e inducirlos en la traición para que no perseveren en los caminos de la rectitud. Trata de perder a la humanidad por los caminos hacia lo profundo y de seducir con ilusiones a los hijos de los hombres".

Otro de los grupos era más tolerante y sus ánimos se dirigían al conocimiento, sin reivindicar la lucha por enfrentamientos por dogmatismo. Estos consentían el. matrimonio y precisamente en las líneas ideológicas de este grupo militaban las familias de Jesús y Juan, así como casi todos los personajes que habéis leído en el Nuevo Testamento.

Cada día la comunidad cercana al paraje que hoy todavía se conoce como Engadi, procuraba asistir a las charlas de Juan al Bautista pues el carisma que emanaba de su persona era sencillamente magnético, avasallador y seductor. Su porte y figura imponían respeto a cualquiera de los que por aquellos lugares se aventuraba. De hecho, era el temor, mezclado con la admiración, que el tirano Herodes sentía por este eremita o aguador mágico.

Esta rama esenia era la que conocía de las tradiciones; de Astronomía, curación por magnetismo y otras ciencias más versadas hasta el punto de que aquél era un lugar de encuentro obligado de los que pretendían adentrarse en la medicina y la alquimia.

Era notorio también el conocimiento de las propiedades de las Plantas que aplicaban con maestría infinita. Muchos recibían por la vía de la intuición. otros por la vía de la tradición y el estudio, y otros por comparación y observación del medio natural, pero en cualquier caso, todos más o menos conseguían cotas altísimas de sabiduría.

De ellos afirmó Flabio Josefo, historiador de la época, que jamás se les había podido pillar en una sola mentira. Que algunos vivían más de 100 años cuando la media normal era muy baja, sobre los 40. Se narraban castigos tremendos para los que quebrantaban las normas o las órdenes de la congregación. Incluso eran castigados en caso de desobediencia o falta grave a pacer como los animales siendo su único alimento y modo de subsistencia.

Decíamos que el Bautista solía bajar a un recodo del río que desembocaba en el mar y allí hacía el lavado ritual y el canto al Padre Sol. Luego esperaba para comenzar el diálogo con sus discípulos, asiduos y visitantes que venían de muy lejos para conseguir oír al afamado ermitaño de la voz de luz y de conocimiento. ¿Queréis escucharlo? ... ¡Hagámosle hablar sintonizando nuestro corazón y nuestro recuerdo con el pasado! ¡Acude por tanto vieja memoria de espíritu dormido! ... ¡Acude!

"Sobre una roca, con el pelo sobre los hombros y la mirada puesta en algún sitio lejano de la imaginación, el hombre moreno teñido por la arena del desierto y el amanecer, explicaba las leyes de la naturaleza:

"Queridos hermanos, debéis aprender que nada existe por el simple hecho de ser o por placer o capricho del Supremo Hacedor, todo tiene impreso en sí mismo el deseo de perfección y tiende a llegar a ella. Nada se estanca sino que muta y se perfecciona a través de una aparente destrucción. No cambia para llegar a la anarquía sino a la sublimación en Dios.

Debéis de contemplar lo natural, vuestro entorno, y os daréis cuenta que el animal grande despedaza al pequeño y el mejor dotado se impone al más indefenso. Todo es jerárquico pero todo es necesario. Hay superior porque hay inferior, sin éste no podría existir su polo contrario, el superior.

Pero no debéis entender que la naturaleza está regida por los procesos de la violencia, lo está por la ley misma del amor infinito: el pez pequeño es comido por el grande y éste a su vez se posa en vuestra mesa para que lo comáis para nutriros. Todo está en función del amor. Una dimensión sirve a la otra.

Hasta las piedras colaboran en esta perfección pues sirven de guarida y soporte a los débiles y sobre ellas fructifican los árboles. Observaréis también lo que os digo pues poco o mucho todo se mueve en vuestro jardín así como en el recóndito lugar del cosmos que nos contiene. Todo está en perfecto movimiento sincronizado. Cuando veis un caparazón que no se mueve, no quiere decir­ que dentro no está haciéndose la mariposa o endulzándose el fruto. Todo vibra, todo es dinamismo.

Igual que un hombre desea a la mujer y del amor de ambos nace el fruto, así también en cada especie y en cada cosa impregnada de la ley del amor creador, se buscan, se encuentran, se funden y crean. Todo es amor.

Debéis comprender a su vez que de lo que consideráis impuro y putrefacto nacen las más bellas flores, pues el. estiércol que arrojáis a vuestros huertos os da luego los nutrientes para vuestros frutos. Lo malo es igual que lo bueno pero en diferencia de aspecto. Todo es armonía y perfección sin límites.

El animal que ahora veis muerto o sometido, mañana habrá creado sus defensas para preservarse. Por ello si vivierais más de mil años veríais cómo los puntos flacos por los cuales son hoy atacados, se han vuelto corazas inexpugnables. Todo aprende de su imperfección creando lo necesario para defenderse, igual que vosotros os ponéis el abrigo cuando tenéis frío."

Alguno de los que allí estaban presentes le dijo lleno de estupor; "¡Maestro, lo que dices no puede ser, los padres más antiguos de nuestra raza nos cuentan que los animales de ayer son iguales a los de hoy y nadie puede vivir mil años , por tanto difícil es comprobarlo!"

 Hijo mío, cómo puedes ignorar tu propia realidad. Cuando saliste del vientre de tu madre eras pequeño, ahora has cambiado, pero sabes protegerte cuando te atacan y pones tu brazo protegiendo el rostro cuando te arrojan una piedra. En igual medida, los seres creados por Dios tienen una inteligencia instintiva de defensa.

Los Dioses venidos del Sol siembran la vida y crean las especies haciendo que el más. y mejor dotado viva, y que el que no pueda acoplarse al ritmo vital muera, pero la lección aprendida de la muerte hará que el alma colectiva de la naturaleza fabrique nuevas fórmulas de perfección. Cuando vuestros padres os dejan la casa al morir para que la habitéis con vuestros hijos y esposa, así también heredáis de ellos las imperfecciones. En la naturaleza, el hijo tiende a ser igual que el padre. Así como en vuestras granjas hacéis vivir al mejor semental para preservar su raza y tener luego la mejor carne y los mejores huevos, así también debéis cuidar vuestro comportamiento colaborando con la naturaleza para dejar un buen legado en el constante devenir.

Otro precepto que debéis aprender se encuentra impreso en la ley traída por Moisés, recogida del divino Hermes: "Lo que es arriba es abajo", por tanto si observáis bien en la naturaleza, estaréis viendo en escala pequeña el cielo o mundo superior. Todo existía ya en la mente del Supremo Hacedor, simplemente se está manifestando a imagen y semejanza de lo creado.

Igual que Dios separó al hombre de la mujer en esta dimensión en la que vivimos, en igual medida separó a los machos y las hembras de las especies y por el simple hecho de desunirlas se desean y se atraen. Todo lo que existe tiene en algún lugar su oponente; su contrario, su Polaridad. Es deseo de que antes o después se llegue a ser uno solo en su perfección buscando la androgeneidad de lo disperso.

Cuando veis caer una hoja, sabéis que el viento la ha empujado. De la misma forma sabréis que detrás de cada causa hay siempre un efecto, detrás de cada acción hay una reacción. Todo contribuye a manifestar la grandeza de la creación.

Amando la naturaleza comprenderéis que todo está creado para un fin. Nada obedece al azar, todo tiene su punto de encaje y su necesidad de existir. Sólo cuando comprendáis que todo es necesario lo amaréis por necesidad, y por necesidad descubriréis a Dios en las más insignificantes partículas de lo manifestado.

Recordad también que todo existe ya desde el momento que lo pensáis, igual que el carpintero hace el diseño mental, antes de fabricar la mesa. En igual medida Dios tiene todo en su mente, pero no necesariamente tiene que estar manifestado en nuestro tiempo y en nuestro pueblo. Hay otros tiempos y otros espacios donde la idea de Dios se hace forma y figura con independencia de nuestra voluntad.

Vuestro esperma contiene seres vivos creados, pero no manifestados a la vida, sin embargo ”existen" y llegará un tiempo en que el hombre descubrirá la forma de hacerlos vivificar  inseminación. De la misma manera hay seres creados pero no manifestados en el plano de la naturaleza humana. Ellos viven en su dimensión, en su universo.

Cuando estáis ante la amada vuestros sentimientos son captados por ésta, al igual que el hijo siente en su interior el amor de la madre o el rechazo. También vuestros sentimientos son captados por el entorno que os rodea, incluso las piedras pueden sentir vuestro amor y vuestro desamor.

Nada se pierde, ni siquiera el pensamiento. Haced buenos pensamientos para que en vuestras casas se respire bondad. Al igual que la basura almacenada en la alcoba llega a crearos enfermedad, una mente enferma y maligna impregna de basura el corazón del hombre haciéndolo sucumbir ante su propio Mal.

Dios, lo ve todo y antes o después lo evidencia todo. Nada está oculto que no ve la luz, tened por tanto el alma limpia.

Cuando veis una flor o un árbol debéis entender que no están solos, otros seres no visibles están custodiando la perfección de la naturaleza y estos seres se alimentan del amor de los niños, de la admiración del poeta o del sumo cuidado del médico sanador que busca en el campo el remedio para curar las llagas y las enfermedades.

Si todas estas leyes las comprendéis y las hacéis vuestras a modo de mandamientos, llegaréis realmente a ser sanadores del cuerpo y del espíritu del hombre y de las cosas. Como el hombre tiene un alma, así también la naturaleza tiene otro muy sutil, que llora sí la afrentáis y canta con vosotros si sintonizáis con ella en el amor y la dicha de vivir.

Así hablaba Juan el Bautista cada día al pie de la fuente, rodeado de hombres, de niños y mujeres que a modo de enjambre se sentaban para captar la sabiduría que se canalizaba a través de aquel eremita.

Muchos le llamaban "Maestro" y Juan se enfadaba. La humildad era precisamente la virtud que caracterizaba a aquel divino ser depositario del conocimiento de la naturaleza. Era el primero de los nacidos de tierra, de barro, de agua, y él tenía poder para hacer llover a voluntad. Así se lo demostró a sus hermanos los esenios. Precisamente el Maestro Jesús había practicado y aprendido a sintonizar este dictado psíquico y en su tiempo público paró las tormentas o incluso caminó sobre las aguas ante la mirada atónita de los incrédulos.

Todas esas técnicas o incluso otras ocultas y que iremos revelando, eran el bagaje de sabiduría del Maestro del Agua; el Señor del Mundo.

Sólo con la memoria de haber amado y vivido la naturaleza, podréis comprender cuanto quiero transmitiros. Muchos de nosotros sentimos en nuestros corazones y recordamos, en forma intuitiva, estas charlas junto a Juan, en el amanecer, junto a la fuente de Engadi.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   20

similar:

La curacion esenia iconQue significa `curar, cuidar, medicar', ciencia y arte que trata...

La curacion esenia iconLibro III alquimia del espíritu humano una guía para la transición hacia la Nueva Era
«Gracias por Los tiempos finales. ¡Lo disfruté desde el principio hasta el fin! Soy naturópata en ejercicio y terapeuta biomagnético...






© 2015
contactos
h.exam-10.com