La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”)






descargar 0.71 Mb.
títuloLa casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”)
página1/15
fecha de publicación06.07.2015
tamaño0.71 Mb.
tipoDocumentos
h.exam-10.com > Derecho > Documentos
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15
La casta de los banqueros - ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”)

¿Recuerdan la profética película de 1987 Wall Street? El protagonista, Gordon Gekko, interpretado por Michael Douglas, proclama su famoso aserto: “La codicia es buena, la codicia está bien, la codicia funciona, la codicia clarifica, la codicia salvará a Estados Unidos”… Pues de aquí en adelante, veremos el lado oscuro del mercado.





Cuando los bancos eran… “catedrales” monetarias

Hace más de treinta años, cuando visitaba al vice-presidente del Citibank de Argentina (que por ser tío de mi esposa, tenía la deferencia de recibir personalmente a tan insignificante cliente), donde tuve cuenta corriente durante veintiocho años, sabedor de mi interés en asuntos de “organización de empresa”, me comentaba (más de una vez) la “cultura” de la casa (en ese entonces: el City parecía una catedral): no se admitía que los ejecutivos fueran divorciados, no se admitía que los ejecutivos fueran al hipódromo… Una época en la que los banqueros eran “banqueros” y los empresarios eran “empresarios”… Una época en que el Citi era “bank” (un banco) y no “group” (puro grupo)… Mucho ha llovido desde entonces… Y no siempre al gusto de todos…

En esta actividad cotidiana de perseguir fantasmas, que vengo haciendo deportivamente desde hace varios años, esta vez (marzo de 2009), le toca a los “evaporadores de millones”. De banqueros funestos, a cifras funestas. Frente al mayor desplome del sistema económico mundial desde finales de la Segunda Guerra Mundial, a vivir que son dos días.

¿Los mejores talentos? Los señores de las finanzas. El club de los elegidos… Hoy, a Wall Street, esa distinción le trae más pena que gloria. La banca se niega a “salir del armario”. Wall Street sólo cree a Obama si éste le provee de “más droga”. La bolsa no está para tonterías:… A nosotros los discursos no nos valen… sólo el dinerito (y si es posible, sin control). La teta pública, vamos.

De los “bad boys” (¿los mejores talentos?) a los “bad banks”… y la “casa sin barrer”: que todo cambie para que todo siga igual. Los “global players” desean continuar “playing” con el dinero de los contribuyentes. La “danza” de los billones. El “empapelamiento” de la economía. El “amasijo” monetario. Caminos de hiperinflación.

El “banco más grande” de Estados Unidos puede llegar a ser el “banco tóxico” y a este paso, también lo será en muchos otros países (todo se puede hacer plural). Para malversar el idioma (además del dinero) a los bancos tóxicos los quieren llamar: “bancos agregadores”. ¿”Agregadores” de qué? Si sólo quitan (a los bancos los créditos incobrables y a los ciudadanos el único dinero real).

Mientras, siguen los eufemismos, las falacias, las hipocresías, las cortinas de humo, la intoxicación informativa. Qué si no, es llamar a la “quiebra global del capitalismo financiero”: la materialización de eventos estadísticamente imposibles (?), la ley de las consecuencias involuntarias (?). ¿Recuerdo de las “víctimas colaterales”?. Nada ha cambiado: del “texano tóxico” a los “bancos tóxicos”. De la anestesia a la amnesia.

Sinvergüenzas y bonus millonarios. Cara, yo gano. Cruz, usted pierde. Con estos mismos talentos ¿qué pasará el día después?

Obama en las alturas: “El principio del fin” (sic) ¿El fin de qué? ¿De la era de los excesos?

Ya lo dijo León Felipe: “La vida del hombre la mecen los cuentos, y los gritos de angustia los ahogan los cuentos…”.

Nacionalización o bancarrota

Al momento de escribir este apartado (1/3/09), tenemos el siguiente “estado de situación”:

El control estatal sobre la banca se abre paso, como salida a la crisis. En medio de la crisis financiera más acusada desde la Gran Depresión y con el sistema bancario al borde del precipicio, irrumpe un nuevo fantasma semántico: la nacionalización bancaria. Palabras mayores. Tras unos años con el péndulo justo en el lado contrario, a derecha e izquierda se abre paso la creencia de que nadie tiene una idea mejor para acabar con la pesadilla de la banca. Y los Gobiernos ya se han puesto manos a la obra.

Todas las crisis bancarias se solucionan de la misma forma: gastando. Pero las multimillonarias ayudas públicas de los últimos 20 meses no son suficientes. En los países anglosajones, que hicieron dogma de fe del libre mercado, la banca sigue caminando sobre el alambre. En Europa occidental, con Alemania a la cabeza, sucede algo parecido. Y las finanzas son el aparato circulatorio de la economía: si se hunden, la economía se colapsa. No es posible salir de la recesión mundial sin solucionar la crisis financiera.

El descalabro está haciendo saltar por los aires uno de esos anatemas: la idea de que la formidable intervención del sector público en la banca necesita una vuelta de tuerca adicional no hace sino ganar peso. La nacionalización -parcial o temporal, pero nacionalización al cabo- está cada vez más cerca, y hay expertos que aseguran que ya se ha producido. Al menos en parte. Los casos de Citigroup y Royal Bank of Scotland son los más sonados. “Es algo sencillamente increíble, y a la vez sencillamente inevitable”, resume desde Baltimore (EEUU) la economista Carmen S. Reinhart.

“Se trata de un shock para la mentalidad americana, que asocia la nacionalización prácticamente al bolchevismo en un país en el que la iniciativa privada está en el ADN de los políticos, sean del color que sean, y de la gente, desde los que trabajan en los rascacielos de Wall Street a los que cuidan de los maizales en Iowa”, afirma Ángel Cabrera, economista español que dirige una de las grandes escuelas de negocios norteamericanas, Thunderbird. “A muchos una nacionalización puede provocarles escalofríos, pero no hay una propuesta mejor para salir del pozo”, apostilla.

Las crisis suelen engendrar paradojas. En EEUU, los republicanos son quienes mejor aceptan la nacionalización. En un ejercicio de pragmatismo, el ex presidente del banco central Alan Greenspan, el sumo sacerdote de la liberalización financiera de los últimos años, se manifiesta abiertamente a favor. La Administración de Obama, en cambio, es más remisa, y la nacionalización ha sido incluso descartada esta semana por las dos grandes figuras del equipo económico de Obama: Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, y Tim Geithner, secretario del Tesoro, han rechazado esa vía ante el nerviosismo bursátil. “Obama sigue poniendo parches sin dar el paso definitivo”, asegura Reinhart. “Pero una u otra forma de nacionalización es inevitable. Esperar a que el propio mercado solucione el problema es una locura”, añade.

Pese a las reticencias ideológicas, con todo el dinero empleado en los últimos 20 meses parte de la banca está ya nacionalizada de hecho. Aunque no de derecho. EEUU controla directamente el 36% de Citigroup, que hace unos años era el mayor banco del mundo y ahora está ahogado por los activos tóxicos. Citi ha recibido en apenas cinco meses tres rescates públicos, y Wall Street lo considera ya parcialmente nacionalizado. Con Bank of America ocurre lo mismo. La Administración de Obama se resiste a hacerlo a las claras: usa acciones sin derecho a voto y obliga a buscar accionistas privados para que la cotización bursátil no se diluya.

Pero ése es el camino: EEUU ha iniciado ya pruebas de estrés al sistema financiero para identificar a los bancos con problemas. En caso de que necesiten más capital -y todo parece indicarlo así-, el Estado se lo facilitará a cambio de acciones. En Irlanda la nacionalización de algunas entidades ya es total. El Reino Unido ha subido la apuesta con una operación escoba para quedarse con la gran mayoría de los activos tóxicos de Royal Bank of Scotland, y podría hacer lo mismo con Lloyd's. Los expertos consideran que ambas entidades están al borde de la nacionalización. Alemania ha aprobado una ley para poder incluso expropiar bancos si es necesario. Y así ad infínitum.

“Lo peor es la incertidumbre, que los mercados no sepan si se va a producir o no. Pero al paso que vamos, la nacionalización -o como quiera llamarse- es sólo cuestión de tiempo, a no ser que queramos una década perdida, como en Japón”, asegura el viernes el economista Charles Wyplosz. “La única manera de acabar con la tormenta es que los Gobiernos entren en los bancos, los limpien de una vez de la basura tóxica y los pongan a funcionar, como hizo Suecia en los años noventa”, asegura este experto.

Aun así, las dudas son enormes. Por una parte, los accionistas pueden ver cómo su dinero se esfuma (y la Bolsa lleva ya un año y medio desastroso). Por otra, la factura puede ser altísima y dejar un déficit público inmanejable. Además, no está claro que los burócratas sepan llevar las riendas de los bancos. En Suecia, el saneamiento costó cuatro largos años, y no había un cataclismo financiero global.

El mayor problema son los activos tóxicos. “Los Gobiernos deben ponerles precio: si es demasiado bajo quiebran entidades, y si es alto la factura de los contribuyentes se dispara. Es un difícil problema de redistribución. Pero es la labor de los políticos, para eso les pagan”, dice Wyplosz.

La crónica negra de lo que ha ocurrido en la banca en los últimos años podría resumirse así: “Al principio los bancos sabían lo que vendían, y los clientes lo que compraban. Después pasamos a una fase en la que los bancos sabían lo que vendían pero los clientes no sabían lo que compraban. Y desde hace tiempo ni los bancos ni los clientes tienen idea de nada”. Ahora les llega el turno de comprar a los Gobiernos. Habrá que ver si saben lo que hacen.

Francia. Dos tandas de ayudas desde París

El Gobierno de Sarkozy ordenó la primera inyección a los bancos franceses en diciembre de 2008: 10.500 millones que se repartieron Crédit Agricole, BNP Paribas, Société Générale, Crédit Mutuel, Caisse d'Épargne y Banques Populaires. No fue suficiente. A mediados de enero, anunció una segunda tanda de ayudas, pero esta vez con duras condiciones y contrapartidas: los directivos deben renunciar a los bonus. Esta misma semana, la fusión entre Banques Populaires y Caisse d'Épargne ha venido auxiliada con una inyección de 5.000 millones por parte del Estado francés, que nombrará a varios ejecutivos en la cúpula del banco, entre ellos al presidente de la entidad fusionada: François Pérol, uno de los hombres de confianza de Sarkozy y hasta ahora con un cargo en el Elíseo.

Alemania. De la negativa a una ley de expropiación

Aún en diciembre de 2008, el Gobierno alemán era reacio a nacionalizar bancos. Berlín aludía a los pésimos resultados de los bancos públicos regionales, la mayoría de ellos tan afectados por la crisis y la mala gestión como la banca privada. Sin embargo, Alemania se hizo en enero con el 25% del Commerzbank, el segundo banco del país. En febrero, el Gobierno aprobó una ley que permitirá no sólo nacionalizar bancos, sino expropiar a los accionistas de aquellos institutos que dependen del dinero público para subsistir. La ley se redactó para atajar los continuos problemas del Hypo Real Estate, donde el Gobierno ha inyectado 87.000 millones para evitar la quiebra. El Gobierno justifica las intervenciones como “necesarias” para mantener a flote la banca y evitar la pérdida de las millonarias ayudas públicas.

Reino Unido. Control público a regañadientes

El Reino Unido está siendo uno de los países más activos en la intervención del Estado para salvar los bancos. Pero el Ejecutivo no quiere ni oír hablar de nacionalización: se ve forzado a reforzar el capital de los bancos, pero el control de las entidades no es un objetivo político. El Gobierno de Gordon Brown protagonizó la primera nacionalización, en el caso de Northern Rock. Y ha seguido siendo muy activo en los casos de Royal Bank of Scotland -esta misma semana ha asegurado 365.000 millones de euros en activos tóxicos- y de HBOS, que fusionó con Lloyd's. En ambos casos posee un buen porcentaje del capital y los expertos consideran que esos dos bancos están al borde de la nacionalización. Pero el Ejecutivo asegura que tarde o temprano esas entidades volverán al sector privado.

Estados Unidos. Republicanos a favor, demócratas en contra

El intervencionismo público en la economía ha sido una constante en EEUU desde el estallido de la crisis financiera, con la Administración de Bush y con Barack Obama. Pese a que los expertos -encabezados por los premios Nobel Joseph Stiglitz y Paul Krugman- recomiendan ahora la nacionalización parcial y temporal de las grandes entidades con problemas, Washington se resiste a esa posibilidad. Varios congresistas y senadores republicanos se han manifestado a favor del control del Estado en la banca. Pero el Gobierno sigue con su hoja de ruta: aplicar planes de estrés a las grandes entidades para observar sus necesidades de capital, mientras estudia una solución para Citigroup (donde controla ya el 36%) y Bank of America, a un paso de la nacionalización.

El ocaso y la herencia: En el mundo financiero son estatizados los que claman por ser estatizados, porque la opción que les queda es la desaparición. Hay acciones de los bancos que “valen” menos que un periódico (Citigroup US$ 1,20) o que una cajetilla de tabaco (Bank of America US$ 3,63).

Una dura prueba de resistencia (Stressed)

Los reguladores financieros estadounidenses parecen estar emprendiendo lo imposible. En sólo dos meses esperan poder comprobar los balances contables de los 19 bancos más grandes del país para ver cómo resistirá su capital si la economía se deteriora más.

Quienes conocen este tipo de pruebas de resistencia afirman que reunir datos y elaborar modelos para proyectos de esta escala podría llevar un año o más. ¿Cómo entonces conseguirá el Estado realizar esta hazaña con tanta rapidez? Basándose en las previsiones de los bancos. Es casi como dejar que el corredor sostenga el cronómetro.

Ciertamente, los reguladores inspeccionarán las previsiones y los banqueros serían poco listos si maquillasen descaradamente las cifras. Pero tendrán cierto incentivo para hacerlo un poco por los bordes.

Después de todo, los bancos que suspendan la prueba de resistencia se verán obligados a obtener capital en los mercados o a aceptar inversión preferente convertible del Estado, que exigirá un dividendo del 9%. La primera no es una opción al alcance de la mayoría de los bancos, y desde luego no para los que suspendan la prueba. Esto último comporta todo tipo de injerencia estatal.

Tasar activos complejos y prever su comportamiento en una variedad de condiciones de mercado es precisamente lo que los banqueros no hicieron bien en estos últimos años. Y el valor de gran parte de sus activos -los que los contables denominan de Nivel 2 y especialmente los de Nivel 3- está sujeto a interpretación.

Lógicamente, los reguladores pueden contrastar entre sí las valoraciones que los bancos hacen de diferentes activos para ver si en general son congruentes. Pero tendrán que confiar mayoritariamente en los cálculos que los banqueros hagan sobre activos ilíquidos y únicos, como el capital riesgo.

Bancos con problemas como Citigroup y Bank of America parecen destinados a suspender la prueba; de hecho, para que la administración pública obtenga alguna credibilidad, probablemente necesitarán hacerlo. Otros, como JPMorgan, deberían superar el obstáculo con facilidad. Pero los intermedios podrían estar terriblemente tentados de engañar al menos un poquito a los reguladores.

Fariseos y puritanos: cuentos y cuentas (Juego de números)

Por más cuentas que hago no me cuadra la liquidación...

El primer plan de rescate a los bancos con dinero de los contribuyentes, aprobado por el congreso de USA, costará la indimensionable cifra de 700.000 millones de dólares, más los 500.000 millones, que ya se le había entregado a la banca, más los miles de millones que entregaron los gobiernos de Europa a los bancos en crisis en ese continente.

Pero para tratar de dimensionar, sólo en algo, las cifras involucradas, se puede realizar el siguiente cálculo:

El planeta tiene 6.700 millones de habitantes; si se dividen “sólo” los 700.000 millones de dólares entre los 6.700 millones de personas que habitan el planeta, equivale a sacarle 104 dólares a cada uno.

Según los últimos números de Nouriel Roubini (2/3/09): “Entre garantías, respaldo de liquidez y capitalización, el gobierno estadounidense ha entregado entre US$7 billones y US$9 billones (millones de millones) para ayudar al sistema financiero. De hecho, el gobierno ya controla una buena porción del sistema bancario”…

De ser así, ya estaríamos por los 104.000 ó 143.000 dólares per cápita. Pecata Minuta.

Parece que realmente hay un pequeño problema en la distribución de la riqueza…

Según los políticos, la mayor amenaza para la seguridad mundial ya no es el terrorismo, sino la inestabilidad provocada por la crisis. ¿Qué ha hecho Obama para lidiar con la amenaza?

Rodearse de gente que contribuyó a crear esta crisis, como Timothy Geithner, Laurence Summers, los banqueros, y encontrar una fórmula para rescatar el sistema que ellos dominan y controlan. Todos los millones que Occidente está volcando para salvar sus instituciones financieras no sirven de nada frente a una crisis mucho mayor: hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición. Ésa es la crisis verdaderamente grave, y ese dinero no hace nada por ellos.

Lo que más me sorprende, además, es que los analistas y “grandes bonetes” nunca mencionen que todas las medidas que ha tomado Obama son exactamente las contrarias que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) recomiendan a los países pobres para salir de sus crisis.

Los “exageradores” de las tendencias iniciadas, continuando con la miopía de la crisis, promueven un “sistema bancario en las sombras”. Eufemismo “a la page”: “alivio cuantitativo”. Evidencia: “la caja negra”. ¿Otro falso final de la exuberancia irracional?

Inestabilidad tiene un significado técnico: subordinación a EEUU. Los nietos de nuestros nietos -vivan donde vivan- continuarán pagando esta “deuda eterna”.

A la espera de disturbios sociales…
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

Añadir el documento a tu blog o sitio web

similar:

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconPadres piden que los profesores salgan de entre los mejores expedientes

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) icon¿Somos de los mejores o de los peores?

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLo pasado, pasado no estaba Los investigadores Antony Beevor y Max...

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconTrabajo de historia de unos de los mejores jugadores de futbol…
«los blancos», además de ser el portugués más goles ha marcado en Champions League (máxima competición a nivel de clubes en Europa)...

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLos objetivos los logrará al complementar los conocimientos del libro con los de los apuntes

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLos mejores de la historia

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLos mejores guisos en la II ruta de la cuchara

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLos cinco mejores arqueros de la historia

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconLos 10 Mejores Restaurantes Del Mundo

La casta de los banqueros ¿Los mejores talentos? (Historias de los “cienmanos”) iconEl poder del Opus, los ‘kikos’ o los Legionarios de Cristo está en...






© 2015
contactos
h.exam-10.com